9 agosto, 2017

Aventura vacacional en familia 

Las vacaciones de verano son siempre una invitación para salir a conocer algún lugar nuevo, diferente y divertido en compañía de la familia.

No hay como aprovechar los días en que los niños no tienen clases para buscar actividades que nos saquen de la rutina y nos permitan convivir de manera sana con nuestros hijos, sobrinos o hermanos menores, por esto, a continuación les ofrecemos una tentadora oportunidad: Real del Monte, Hidalgo.

Real del Monte reúne tres de los grandes símbolos del estado de Hidalgo: los talleres de plata, los deliciosos pastes y sus casas multicolores que visten las adoquinadas calles.

El recorrido comienza en Pachuca donde pueden visitar el Museo Salón de la Fama del Futbol Nacional e Internacional. En caso de que tu familia no sea amante de este deporte, entonces lo mejor es pasar al Museo Interactivo El Rehilete dedicado especialmente a los pequeños para que admiren a los dinosaurios  y las maravillas del espacio.

A continuación pueden pasar al Parque Nacional El Chico donde los espera la experiencia de los deportes extremos: rapelear, escalar, disfrutar de la pesca de trucha en la presa y quedarse ahí para acampar y disfrutar de una noche asando malvaviscos ante una fogata.

Al amanecer, después de levantar la tienda de campaña, lo mejor es llegar a desayunar pastes a Real del Monte y visitar el Panteón Inglés y las antiguas minas que se han convertido en museos de sitio como La Dificultad donde puedes conocer la tecnología minera del siglo XIX o la mina Acosta que se puede explorar con casco, lámpara, botas y overol de minero para recorrer un socavón de 400 metros.

Ahí mismo pueden alquilar una habitación en alguna posada o agradable cabaña para poder quedarte a dormir en la noche, después de disfrutar el recorrido del turibus de leyendas que sale en la plaza principal y que te llevará a conocer algunos de los rincones de ese pueblo mágico y sus tenebrosas historias.

Al día siguiente, si aún tienen tiempo y energía, no pueden dejar de conocer los Prismas Basálticos de aproximadamente 30 metros de altura y, por supuesto, Peña del Aire, un lugar en la montaña donde también puedes acampar y admirar un hermoso cielo nocturno cargado de estrellas.

Para concluir el viaje por tierras hidalguenses y tomar un respiro antes de emprender el regreso a casa, Huasca es un rincón con casas de adobe y techos laminados, con calles empedradas y tranquilidad.

Después de estos días de aventura, seguramente regresarán a casa llenos de energía y con sorprendentes historias qué contar.

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