4 diciembre, 2018

El corrido: la voz del pueblo

El corrido es una narración musical y literaria popular que derivó del romance español a mediados del Siglo XVIII, aunque ya desde la edad media existía la tradición de contar las historias acompañadas con música de los caballeros andantes y los amoríos de las doncellas. 

El Corrido tomó popularidad a partir de la Revolución Mexicana pues narraba noticias, hazañas de las figuras importantes de la época, acontecimientos triviales o criticar al sistema que los oprimía. Como ejemplo de esto último podemos escuchar “El Barzón” de Luis Pérez Meza  que fue himno de la Revolución Mexicana donde se  narra la explotación de un campesino por su patrón por tenerlo casi esclavizado a través de las tiendas de raya, además es considerada precursora de la canción de protesta y hasta de los inicios del rap.

Otro famoso corrido que incluso se canta y se baila en los festivales escolares actualmente es “La Valentina”, inspirada en las hazañas de Valentina Ramírez Avitia que se integró a las filas revolucionarias  siendo una adolescente y luchó vestida de hombre llevando consigo una carabina 30-30, cartucheras en el pecho y un sombrero de palma con una cinta tricolor que ocultaba sus trenzas. Ella se unió a las fuerzas maderistas participando en más de 20 batallas y murió a los 113 años en el estado de California en EUA.

Debido a que el corrido se convirtió en el impulsor de héroes, antihéroes, mitos y leyendas, su desarrollo ha terminado por convertirse en el relator del crimen organizado en México a través del narcocorrido, cuya difusión comenzó a mediados de la década de los setenta y desde entonces se difunden en medios de comunicación masiva.

Los primeros exponentes de este género fueron Los tigres del Norte con canciones como “Contrabando y traición”, “La banda del carro rojo” y “Ya encontraron a Camelia”.

Como podemos ver, durante la Revolución Mexicana, el corrido funcionó como una alternativa de información para todos aquellos que no sabían leer ni escribir. Sin embargo, actualmente, se han convertido en formadores y reforzadores de ideologías.

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