2 mayo, 2017

Hormigas, chapulines y gusanos en la gastronomía mexicana

¿Sabías que el hábito de comer insectos era común en el México prehispánico?

Los mexicas, mayas, mixtecos y zapotecos tenían una alimentación diversa en la que combinaban el maíz, el frijol y el amaranto con las proteínas de origen animal de diversas especies y una gran variedad de insectos.

La cocina prehispánica buscaba la armonía entre platos fríos y calientes, entre sabores dulces, salados y picantes. Los insectos y las flores eran complementos alimenticios de la dieta indígena, hecho que ha quedado plasmado tanto en códices como en documentos históricos de los conquistadores españoles.

Algunas de estas crónicas refieren la degustación de gusanos, insectos y larvas como parte de la ofrenda en rituales. Por ejemplo, durante los festejos a Xiutecuhtli, ofrecían unos tamales llamados huauhquilamalli que acompañaban con acociles (pequeño camarón de río). Fray Bernardino de Sahagún también relata el consumo de hormigas chicatanas, chapulines y gusanos de maguey.

Esta dieta posee un alto nivel de proteínas, aminoácidos esenciales y vitaminas del grupo B, además una extraordinaria riqueza de riboflavina.

Aunque durante el paso de los siglos se fue perdiendo esta costumbre, la gastronomía actual está rescatando el uso de insectos comestibles en varios platillos, no sólo por su peculiar sabor sino por su alto valor nutricional.

¿Quieres saber dónde encontrar insectos y otros manjares peculiares? Acompáñanos a descubrirlo en esta edición de Cultura a la Carta:

2 comentarios

  • EN LA ESCUELA SECUNDARIA TÉCNICA No. 34 DE JOJUTLA, MORELOS, HACE TIEMPO ESTAMOS CRIANDO UN INSECTO COMESTIBLE LLAMADO TENEBRIO ( Tenebrio molitor), ALTAMENTE NUTRITIVO Y DELICIOSO.

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