Lectura: El mejor regalo para los niños

Se sabe que leer es bueno, pero ¿realmente nos hemos preguntado por qué? 

La lectura es un hábito que ejercita la memoria. Así como cuidamos de nuestro cuerpo con rutinas y alimentación, también podemos cuidar nuestro cerebro estimulándolo. Heredar a los niños está práctica reduce la posibilidad de tener enfermedades neurodegenerativas como lo es el Alzheimer o Parkinson a largo plazo. Aquí te recomendamos unas opciones para un gran comienzo y llenos de enseñanzas:
“El principito”, Antoine de Saint-Exupéry
 
Existen clásicos que nos acompañaron durante la infancia y continúan vigentes para las nuevas generaciones. Este libro se convirtió en una lectura tanto para niños como adultos. Da esperanza y muestra el valor de la amistad, así como la madurez también puede ser divertida. Adicional a esto, hay algo de encanto para aquellos que tuvieron la fortuna de leerlo durante la infancia y posteriormente como con nuevos ojos; una experiencia que vale la pena compartir.
 
 
“Donde viven los monstruos”, Maurice Sendak 
Es un libro dedicado al miedo, aquel que se nos presenta cuando somos niños. Esta historia nos presenta a Max, un niño que quiere un monstruo y asume su propia identidad mientras nos enseña la realidad del otro, poniendo luz a las sombras.
 
 
“Cuentos de buenas  noches para niñas rebeldes”, Elena Favilli y Francesca Cavallo
 
En esta recopilación no encontraremos hadas madrinas o princesas. Cada relato muestra mujeres seguras de sí mismas, que sueñan y crean su realidad. Entre sus páginas hay una pintora, un escritora, una música, una científica entre otras que cambiaron al mundo. 
 
“Harry Potter”, J. K. Rolling
 
Investigaciones realizadas en el 2004 sugieren que leer esta saga influye en la personalidad de los lectores, haciéndolos más propicios a ser mejor personas. Los niños que leyeron estos libros tienden a ser menos prejuiciosos hacia los grupos minoritarios. 
“Momo”, Michael Ende
 
Una novela que invita a la reflexión y el aprendizaje a través de la escucha, en un mundo donde todos hablan pero pocos comprenden al otro. Esta historia enseña que vivir también es disfrutar. Hace volar la imaginación y muestra que no se requieren de cosas materiales para ser feliz, sino apreciar las pequeñas cosas. 
 
 
Adentrándolos a los niños en el ámbito de la lectura mejorará la capacidad de memoria y razonamiento de los niños. Así que mientras los adultos siembran una semilla que favorecerá su rendimiento cognitivo, los niños disfrutan de la vida y conocen otras realidades entre páginas. 

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