10 mayo, 2017

Si tienes algo que decir, ¡escríbelo!

Escribir es una necesidad vital. Cuando aprendemos a expresarnos a través de la palabra, ésta se convierte en un instrumento de comunicación, recordatorio o una forma de exteriorizar nuestras ideas o emociones.

No sólo sirve para hacer apuntes de clase o listas de actividades o pendientes a resolver, la escritura es una herramienta para verter todo lo que nuestra mente imagina.

Por eso, los talleres literarios se han convertido en una experiencia única, que va más allá de corregir la ortografía o la redacción, es un espacio donde los participantes se liberan y experimentan el placer de crear, de inventar.

El taller es un lugar para escribir y para ejercitar las áreas intelectuales, sociales y afectivas que la conducta emana.

Da rienda suelta a tu pensamiento en un universo libre de decir lo que te apetezca, donde puedes reírte de ti mismo, de analizarte, de equivocarte y corregirte. En el taller no hay que tener miedo a expresarse, a soltar imágenes e ideas que en otro espacio serían censuradas.

Las actividades que surgen en los talleres son coordinadas por un escritor,  investigador o docente que conozca las técnicas de la creación literaria y que introduzca al participante en el mundo de la literatura, donde muestre a los escritores, no como un modelo inalcanzable, sino como un liberador de imágenes e ideas.

En el taller, un texto nunca está mal, simplemente es un campo de exploración donde el participante puede jugar con las palabras y evaluar sus logros y donde su escrito se comenta en un grupo que no lo juzga, sino que le ayuda a mejorar su contenido.

Algunos consejos para perder el miedo a la hoja en blanco son: convertirse en un observador de todo lo que te rodea, leer constantemente a diversos autores y géneros literarios, siempre traer una libreta para anotar todas las ideas que te surjan al momento, acostumbrarte a revisar tus textos después de un tiempo para corregirlos desde otra perspectiva y tenerte mucha paciencia.

Actualmente hay muchos talleres literarios que ofrecen la oportunidad de despertar tu veta artística, así que acércate a las universidades y casas de cultura de tu comunidad y seguramente hallarás una buena opción. Si quieres escribir, escribe, no te detengas.

¿Quieres saber más sobre esta actividad? Te invitamos a ver el siguiente programa de Cultura a la Carta, donde la escritora Mónica Lavín te comparte su experiencia:

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