12 mayo, 2017

¿Sin espacio para correr?

La actividad física es primordial para gozar de buena salud. Sabemos que en México es un gran problema la obesidad en niños según estadísticas de la ONU ocupamos en primer lugar de niños obesos en el mundo por encima de Estados Unidos. El 32.8 % de nuestros niños cuentan con este problema.

Existen muchas causas para ello, por ejemplo una mala nutrición por una dieta desequilibrada, factores genéticos o falta de actividad física. Este último es muy importante, ya que estar en movimiento te ayuda a controlar tu peso y por ende tener mejor salud.

Un lugar idóneo para empezar con la actividad física es la escuela y el echo de que forme parte de la tira de materias es importantísimo ya que los niños pueden mantenerse activos y eliminar problemas derivados de la falta de actividad. Sabemos que hoy en día es muy fácil estar horas frente a una pantalla pero debemos buscar un espacio para salir al aire libre.

El pasar horas frente a una pantalla o sentados hace que dejemos a un lado la actividad física y la relación con otras personas.

Las clases de esta materia también ayudan a que los niños se despejan un poco de las otras materias. Ayuda a la conducta motriz en todas sus dimensiones, cognitiva, relacional, expresiva y en la toma de decisiones.

Aparte de brindar mejora en su salud física vemos que es indispensable para ayudar al niño en otros aspectos por ejemplo el convivir con sus compañeros podrá hacer que desarrolle capacidades de socialización.

Existen diversas actividades que se pueden realizar en las clases de educación física, puede ser desde fútbol hasta caminata o correr. Las posibilidades son infinitas aunque sabemos que a veces el espacio puede ser un problema.

Por eso aquí proponemos algunas actividades para realizar en un espacio pequeño pero que harán rendir la clase.

Bailes. Si el contexto en el que está ubicada el aula nos permite poner música, las posibilidades de desarrollar actividades prácticas se multiplican. Podemos evolucionar desde el aeróbic hasta las danzas del mundo, deteniéndonos en el baile folklórico de nuestra comunidad. Con la misma música y por grupos podemos proponer a los alumnos a que preparen una coreografía.

Relajación y respiración. Los ejercicios de relajación y de respiración precisan un espacio cubierto y tranquilo, por lo que el aula se convierte en un espacio adecuado.

Tenis de mesa. Si tenemos este material, y si el contexto (espacio, ruido) nos lo permite, podemos practicar este deporte en un aula. Al no permitir participar a muchos niños a la vez, proponemos que se utilice como una estación de un circuito por el que pasarían todos los niños al menos unos minutos.

Habilidades gimnásticas. El equilibrio invertido, equilibrio de cabeza o la rueda lateral pueden practicarse en el aula siempre que sea posible recoger las sillas y tener un poco de espacio. También realizaríamos acrogimnasia, diseñando equilibrios por parejas o por grupos.

Actividades de coordinación. Existen muchos ejercicios de coordinación sobre el terreno realizables en el aula. Por ejemplo, mover los pies de delante atrás mientras las manos lo hacen lateralmente o los pies laterales y las manos de delante atrás. Girar un brazo en un sentido y el otro en sentido contrario. Girar un pie en un sentido y el brazo en el contrario. Golpear la cabeza con una mano y dar giros en el pecho con la otra. Etc.

Ahora que ya conoces los beneficios de las clases de educación física y qué hacer cuando te encuentras en espacios pequeños. Te invitamos a compartir si conoces otra actividad que pueda complementar estas.

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