13 septiembre, 2019

8 formas de salir de la rutina

Te levantas, desayunas, vas al trabajo, comes, vuelves al trabajo, llegas a casa, cenas, platicas con tus seres queridos, duermes y te vuelves a levantar. ¿Te suena familiar? ¿Te sientes identificado?

Muchos de nosotros nos sentiremos identificados pues es una práctica muy común en las personas. Esto se le llama rutina, pero ¿qué es la rutina? La rutina se define como la presencia de una serie de costumbres y hábitos que se repiten continuamente a lo largo del tiempo y cuya consecución se lleva a cabo a menudo de forma automática. La rutina puede ser un poco agobiante, pues después de un tiempo empieza a ser aburrida y encasilla a las personas en hacer lo mismo todos los días por periodos largos haciendo que las personas se sienta agobiadas e incluso llegar al grado de depresión. Esto es un problema muy común en las grandes urbes pues es donde más se da este tipo de rutinas. Sin embargo no es del todo mala la rutina, pues nos ayuda a tener ciertos hábitos, sobre todo en alimentación, deporte y además nuestro cuerpo se acostumbra a ciertas formas de sueño y sabe que en ciertos momentos debe dormir o en ciertos momentos debe comer, tiene horarios y es más fácil tanto para nuestro cuerpo y nuestro cerebro poder entender estos procesos.

Entonces el hecho de que tenga cosas a favor y en contra, nos hace pensar si realmente es bueno o no seguir una rutina. La respuesta es muy sencilla, y es algo que deberíamos aplicar a casi todo, y es ‘el equilibrio’. Encontrar un equilibrio en nuestra rutina es lo mejor que puedes hacer para obtener los beneficios de la rutina, pero no entrar en un punto donde sea tan rutinario que no puedas salir de ella y que además te agobie y deprima. Por eso hoy te traemos 8 consejos para poder salir de ella.

Identifica tu rutina. Tal y como lo dicen, el primer paso es aceptar, aceptar que tienes una rutina y que no puedes salir de ella. También es importante identificar qué es lo que haces y de esas cosas que haces todos los días, identificar qué es lo que te molesta o no te gusta o te aburre. De esta manera poder saber cómo atacar las partes de tu rutina que no te gustan y dejar las que si te gustan.

Adopta hábitos buenos. Al momento de identificar nuestra rutina, podemos identificar nuestros hábitos, tanto alimenticios, como de sueño y deporte. Si tú eres de las personas que no se cuida o que duerme poco o que no hace deporte, una forma de salir de la rutina es cambiar nuestros hábitos. Empieza por cosas pequeñas como cambiar tus hábitos alimenticios o hacer 5 minutos de ejercicio y ve aumentando poco a poco hasta llegar a tus hábitos totalmente cambiados, un estilo de vida diferente. Muchas veces no nos damos cuenta que estas cosas simples pueden hacer una gran diferencia en nuestro estado de ánimo y sobre todo y más importante en nuestra salud.

Respeta los espacios y los momentos. El hecho de tener una rutina, nos obliga a hacer cosas en diferentes lugares. Esto es importante para que nuestro cerebro y nuestro cuerpo entienda que en ciertas horas debe dormir o comer y en otras concentrarse en el trabajo. Por eso te recomendamos que asignes lugares para tus actividades diarias y las respetes. No comas en tu cama o trabajes en ella, la cama es para dormir, no trabajes en donde comes, ese lugar es sólo para ese momento, no trabajes en las noches, ese momento es para dormir, pon un horario de comida, y si lo tienes en tu trabajo mejor, respétalo. Todos estos son solo ejemplos de cómo debes tener un tiempo y lugar asignado para hacer ciertas cosas, puedes cambiarlos de que un día comer en un lugar, otro en tu casa, otro en tu oficina, pero siempre a la misma hora y no mezcles los espacios.

Ponte metas. Identifica qué es lo que te gusta hacer o qué te gustaría hacer. Un deporte, un tipo de alimentación, estudiar algo nuevo o aprender de algo nuevo. En cualquiera de los casos es importante que te pongas metas, siempre que sean medibles, cuantificables y creíbles, e ir de poco en poco. Ponte una meta grande y haz pequeñas metas para llegar a esa meta grande.

Cambia tus entornos. Otra forma de cambiar tu rutina y no caer en la misma es cambiar tus entornos. Al hacerlo no solo te vas a sentir diferente, también se moverá la energía de los lugares donde estas. Cambia un poco tu lugar de trabajo, compra una planta o un nuevo adorno y cambia de lugar tus cosas, redecora tu casa o tu habitación, atrévete a usar otro tipo de ropa, escucha música diferente de la que estás acostumbrado, ve o lee libros y películas de las que no estás acostumbrado. Todo esto te dará aires diferentes y energías diferentes que te harán salir de la rutina.

Conoce gente nueva. Antes de hacer este paso, te recomendamos que estés siempre con la mente abierta y tengas apertura de conocer otras formas de pensar y de ser. Esto también te dará aires nuevos y sentirás energías diferentes, en definitiva te hará cambiar tu rutina. en el caso de que una persona no te caiga bien, o su energía simplemente no vibre con la tuya, es totalmente válido dejarlo por la paz. Pero por lo menos te diste la oportunidad de saber lo que no te gusta. Conoce, sal, sé.

Viaja. Viajar te hará conocer formas de pensar diferentes, culturas y lugares nuevos. Esto te hará cambiar de rutinas, de aires y de energías. Tratar de entender por qué en ciertas culturas hacen ciertas cosas es la forma más fácil de tener apertura para pensar diferente. Además, conocerás otras personas como lo dice el punto anterior y verás que será muy gratificante. Cuando vuelvas a tu rutina, volverás con más energía y pensando diferente.

Sal de tu zona de confort. Este es el punto más importante, pues es la clave de todo. La rutina es algo bueno pero es difícil salir de ella por que ya la conocemos y sabemos que estamos bien y a salvo en ella. Hacer cosas diferentes nos ponen en riesgo pues es algo que no conocemos. Al tener la apertura de salir de nuestra zona de confort, será más fácil hacer cosas diferentes y nuevas, conocer a personas diferentes, lugares. 

No importa si lo haces de poco a poco o todo de un jalón, los cambios siempre son buenos y nos dan aires diferentes. Solo ten la apertura de enfrentarte a lo diferente ya salir de tu zona de confort. Hacer cosas pequeñas como ir al cine, salir con tus amigos, salir tu solo, un día a la semana, o dos o tres, no te sacará de tu rutina pero si te hará hacer cosas diferentes. Empieza por algo así y ve aumentando hasta lograr algo mucho más grande. ¡Mucha suerte!

 

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