25 enero, 2019

Ciencia ficción versus ciencia

El cine desde sus inicios nos ha impactado con grandes historias de ciencia ficción: terror, fantasía, superhéroes o una mirada hacia los posibles futuros de nuestra galaxia han llenado las pantallas y nuestros corazones con cientos de miles de películas.

Sin embargo, la buena película de ciencia ficción además de basarse en estudios científicos, habla de las dudas, miedos e incertidumbres de la raza humana, por ello trasciende a través de los años. 

“Star Trek”  es un ejemplo de lo anteriormente mencionado: inicia con un ataque terrorista, continua con una alocada persecución por el espacio  y continua con un complot, pero más allá de toda esta acción, la ciencia se hace presente a través de la teletransportación y la curación de enfermedades entre otros “milagros” científicos. De alguna manera, “Star Trek” visualizó algunas de las cosas que viviríamos en el siglo XXI.

Otro filme representativo del espíritu humano es “Terminator”: se puede saltar al pasado y así cambiar el futuro. La historia advierte que si un cíbor consigue tener consciencia y se da cuenta de que puede ser desconectado, tratará de exterminar a toda la raza humana. Más allá de la propuesta tecnológica, “Terminator” destaca la ineficiencia de las instituciones.

En “Alien”, la tripulación de Nostromo despierta del sueño espacial por un aviso de auxilio, un ser espacial se apropia del cuerpo de uno de los tripulantes y poco a poco irá exterminando a la tripulación. Esta película también nos muestra un gobierno dispuesto a sacrificar a sus astronautas para conseguir traer una de esas criaturas y convertirla en un arma biológica. 

Otra historia de ficción nos presenta a una familia clasemediera norteamericana donde un extraterrestre rompe con su rutina y la de todo el pueblo. “E.T.”,  se convirtió en la década de los ochenta, en una de las películas más exitosas donde Elliot, sus hermanos y sus amigos,  son sometidos por una sociedad de adultos autoritarios y abusivos que sólo les interesa destazar a un ser inofensivo y utilizarlo para sus propios intereses. 

Es interminable la lista de maravillosas obras de ciencia ficción que no sólo nos fascinan con su despliegue tecnológico y sus fantásticas aventuras, también nos muestran problemas sociales y conflictos éticos, todo aquello que nos hace humanos.

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