14 diciembre, 2018

Cómo enseñarle a los niños a jugar ajedrez

Los padres y maestros siempre están buscando nuevas formas para incrementar las habilidades mentales de sus hijos y alumnos. Aunque parezca complicado, la solución es más sencilla y divertida: jugar ajedrez. Tal vez parezcan demasiadas reglas o piezas para que un niño se entretenga, pero justo por eso lo ayudará a incrementar muchas capacidades. Según algunos estudios, el ajedrez beneficia en los siguientes aspectos:

  • Mejora la atención, la concentración y la memoria, e incluso, ayuda a prevenir el Alzheimer.
  • Incrementa la capacidad de análisis, síntesis y organización.
  •  Fomenta la facultad de resolver problemas y toma de decisiones bajo presión.
  • Aumenta la creatividad y la imaginación.
  • Desarrolla el pensamiento lógico-matemático al trabajar con los dos hemisferios del cerebro.
  • Ayuda al mejorar el control sobre la inteligencia emocional al sobrellevar tanto los éxitos como la frustración, incrementando la autoestima y la confianza.
  • Provoca la adaptación a diferentes circunstancias.
  • Reduce el miedo a tomar la iniciativa y trabajar en equipo al generar empatía por el adversario.
  • Al seguir las reglas se activa el sentido de transparencia que genera la honestidad e integridad.

Son tantos los beneficios que es mejor dejar de pensar en lo complicado del juego y dejar que los niños juzguen por ellos mismos. Aún así, estos son algunos tips para motivar a los niños a jugar ajedrez sin que les parezca tedioso:

  1. Los niños aprenden mirando, más que escuchando por eso debemos intentar jugar nosotros también ya que si el pequeño ve que en su entorno se practica el ajedrez, su curiosidad querrá aprender sobre eso.
  2. La imaginación es importantísima para el aprendizaje de los niños, por lo que se recomienda explicarles lo que en verdad representa el juego, dos reinos que luchan entre sí para defenderse del oponente y vencer a su rey.
  3. Un niño sí es capaz de entender el movimiento de las piezas, las estrategias y las tácticas, pero se debe dar a conocer la información poco a poco y con un lenguaje muy simplificado y una voz divertida y entusiasmada. Se recomienda empezar por los movimientos de piezas sencillas como las torres y alfiles para después enseñar la más difíciles como el caballo, el rey y la reina. Siempre hay que enseñar al final el movimiento de los peones para dar paso a las tácticas.
  4. Si el niño llega a equivocarse en los movimientos, no hay que enfocarse en el error, se debe corregir mostrándole el movimiento correcto otra vez.
  5. Se debe dejar en claro que ganar no es el objetivo primordial, capturar la mayor cantidad de piezas es más importante que el jaque mate. De esta forma los niños se enfocarán en objetivos a corto plazo y practicarán el manejo de emociones como la frustración.
  6. Utilizar un estimulante o premio mejorará su intención y motivará al niño a seguir jugando. Un ejemplo claro es dejar que coma chocolate cada vez que consiga comerse una pieza.

Una vez aplicado estos tips sólo es cuestión de práctica para que el niño mejore y se entretenga al jugar. Poco a poco se observarán los resultados dentro de sus materias o incluso en el mismo juego donde aprenderá a observar, a comparar, hacer conjeturas, a investigar, analizar, sintetizar, decidir y ejecutar.

¡Es tiempo de sacar ese ajedrez y conseguir unos cuantos Jaque mates!

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