9 diciembre, 2019

El origen de las posadas

Termina el año y se acerca la navidad, temporada de regalos, alegrías, descanso y mucho tiempo en compañía de nuestros seres más queridos. Además de ser una época de perdón, conciliación, amor y paz, también hay muchas cenas navideñas o “posadas”, como bien las conocemos en México. Pero hoy en día es raro escuchar a alguien que te invite a su “posada” o a “pedir posada” a su casa. Más bien la conocemos como cena o fiesta navideña, pero ¿por qué le llamamos posadas a estas fiestas? Bueno, pues esta tradición está íntimamente ligada con la misma navidad y ahora te explicamos por qué.

La historia

Todo empieza con el anuncio del nacimiento de Jesús. El Rey Herodes, al enterarse de que vendría un “nuevo rey” a este mundo con mayor poder que él, mandó a matar a todos los recién nacidos de la región, entre ellos, Jesús de Nazareth, hijo de María y de José. En el intento por salvar la vida de su hijo, huyeron de Nazareth en busca de un lugar seguro para el nacimiento del bebé.

Según los preceptos de la religión católica, en su escape se guiaron por una estrella que los llevó a parar en la ciudad de Belén. En aquel lugar buscaron posada en las casas de los habitantes de la ciudad, pero la mayoría de los hogares se encontraban llenos y no había espacio para más gente. Fue entonces que una familia, en la imposibilidad de ofrecerles un espacio en su casa, les ofreció un humilde establo donde descansaban sus vacas, burros, cerdos y gallinas. Dado que no faltaba mucho para el nacimiento del niño, aceptaron agradecidos descansar ahí y fue entonces como nació Jesús. En la actualidad, la fe católica conmemora estos hechos con Las Posadas en sus cenas navideñas.

María y José llegando a Belén para pedir posada.

La tradición

Las posadas en México comienzan cuando en tiempos del virreinato, en 1857 el religioso fray Diego de San Soria, prior del convento de San Agustín Acolman, solicitó al Papa Sixto V celebrar misas para conmemorar la historia del nacimiento de Jesús desde el día 16 al 24 de diciembre. Con el paso del tiempo esta tradición salió de las iglesias y pasó a ser adoptada por los habitantes de las ciudades para celebrarse en las calles, con cánticos que hasta ahora se recitan simulando la escena de cuando María y José pidieron posada en Belén. Si bien se mantiene esta tradición, no en todos los lugares del país se celebra durante las nueve noches, sino que ha pasado a celebrarse solo una dentro del intervalo de dichas fechas.

Niña cantando para pedir posada como en la tradición mexicana.
Niña cantando para pedir posada como en la tradición mexicana.

Lo necesario para una posada exitosa

Para mantener la tradición, te sugerimos que en tu posada no falte lo siguiente:

  • Peregrinos
  • Libro de letanías
  • Velas
  • Colación
  • Canastas de papel o de palma
  • Piñata
  • Dulces
  • Frutas
  • Soga o mecate para colgar la piñata
  • Palo para romper la piñata
  • Luces de bengala
  • Papel picado, y claro…
  • El nacimiento.
Nacimiento de Jesús como decoración de las fiestas decembrinas.

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