24 mayo, 2019

El planeta mayor

Había una vez un planeta llamado Tierra que tenía aproximadamente 4,6 millones de años. Como era el mayor de los planetas de la familia del Sistema Solar, pensaba que era el único cuerpo celeste que contenía vida –y tal vez así era–. Su aspecto era esférico y medía 13,000  km de diámetro. 

Sus principales actividades consistían en dar una vuelta completa alrededor del Sol en el transcurso de un año y cada día alrededor de su propio eje  –hay que aclarar que este eje sólo estaba en su imaginación–. Gracias a estas actividades conocidas como movimientos de rotación y traslación es que existían las estaciones del año: cuando el hemisferio norte estaba inclinado hacia el Sol, recibía más calor y era verano; y cuando el hemisferio norte se “recostaba” en el lado opuesto de la órbita, apartándose del Sol, se originaba el invierno.

Este curioso planeta fue concebido gracias a la colisión y fusión de fragmentos de rocas que provenían de otros pequeños planetas que se fueron repartiendo de manera homogénea. El calor, la radioactividad, la creciente presión en su interior y el continuo bombardeo de partículas provenientes de el Universo la llevó a fusionarse con el hierro, que como elemento líquido más pesado se hundió en el centro de la Tierra y formó su incandescente núcleo.

Cuando su corteza comenzó a enfriarse se constituyó un 70% de superficie líquida y un 30% de tierra firme que dieron como resultado los primeros continentes. En este laboratorio natural se formaron las primeras formas de vida.

La “Canica Azul” (apodo que le pusieron algunos de sus admiradores) llegó a contener millones de especies de animales y plantas que se fueron modificando conforme la vida evolucionaba en su corteza. La raza humana destacó entre ellas como su creación favorita.

Después de millones de años, el vetusto planeta se encontraba muy enfermo: los huracanes, las olas de calor, los fenómenos meteorológicos y el daño que le había causado el Hombre apuntaban a convertirlo en un infierno  de 460º C. La raza humana parecía el principal responsable y el único que podía revertir su lastimosa situación. ¿Lo haría? 

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