30 julio, 2019

Entre gótica y renacentista

Había una vez un arzobispo llamado Antonio da Saluzzo que comenzó a concebir el plan de erigir la catedral más grande y sorprendente del mundo. Era el año de 1386 cuando comienza construirse la Catedral  de Milán que buscaba ser heredera de la tradición arquitectónica gótica francesa.

Sin embargo, algunos años después el obispo Carlo Borromeo ordena al arquitecto Pellegrino Tibaldi que rediseñe el proyecto con un aspecto renacentista para realzar su naturaleza italiana y hacer a un lado el estilo gótico considerado extranjero. Por fin, en 1577 el templo fue consagrado cuando el edificio estaba completo, aunque, las labores de construcción continuaron.

Así como fue que retoman el estilo gótico de la fachada en 1694 y poco más de un siglo después se levanta uno de los elementos que distinguen al templo: la aguja Madonnina, impactante con sus 108,5 metros de altura y que concluyeron hasta que en 1812.

La Catedral de Milán o Duomo di Milano es una de las más antiguas catedrales europeas, aunque no fue terminada hasta el año de 1965.

En su inmenso interior de 157 metros de largo puede albergar hasta 40 mil visitantes ávidos de disfrutar su maravillosa arquitectura e historia.

1 comentario

  • E’ un edificio meraviglioso. Grazie della storia, chenon conoscevo. C’ero nel 1976, per la prima volta, ho camminato per il tetto. L’ ultima volta nel 1983.

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