27 septiembre, 2019

La Décima Musa, Sor Juana Inés de la Cruz

Sor Juana Inés de la Cruz es considerada como una importante escritora mexicana y una figura de las letras hispanoamericanas del siglo XVII.

Entre sus hallazgos más importantes podemos encontrar la poesía y elocuentes composiciones sobre temas amorosos.

Seguramente has escuchado alguna vez una de sus frases o leído alguno de sus libros, pero si no es así, estas son algunas de sus frases más famosas:

  • “Solos celos ignoran fábricas de fingimientos, que como son son locos, tienen propiedad de verdaderos”
  • “En un amante no hay risa que no se altere con llanto”
  • “Teniendo por mejor en mis verdades consumir vanidades de la vida que consumir la vida en vanidades”

¡Aprendió a leer y escribir a los tres años! Quizá en la actualidad esto no resulte tan extraño, pero en aquél entonces la educación para las mujeres era muy restringida (no prohibida como se suele pensar), por lo que este hecho deja sin lugar a dudas la genialidad de Juana Inés.

Entre los seis y los ocho años ¡Escribió su primera obra literaria! Se trata de una loa (breve pieza teatral) que dedicó a la festividad católica del Corpus Christi, y que tituló “Loa al santísimo Sacramento“; lo fascinante de esto, ¡Es que la escribió en náhuatl y español!

Cuando en 1656 falleció su abuelo, fue enviada a la Ciudad de México, donde habitó en la casa de su tía María Ramírez, y donde recibió sus primeras lecciones de gramática latina. Muchos historiadores coinciden en que pasó poco tiempo antes de que Juana Inés dominara a la perfección la lengua oficial de la Iglesia católica.

El genio, el carisma y la belleza de Juana Inés rindieron fruto cuando fue seleccionada para ingresar a la corte del virrey Antonio de Toledo y Salazar como dama de compañía de la virreina Leonora María del Carretto con tan sólo 15 años de edad. Sin embargo, su estancia no se prolongó más allá de dos años.

Juana Inés decidió que casarse no era lo suyo. Su única alternativa fue ingresar al convento de San José de las Carmelitas Descalzas. Después al Convento de Santa Paula de la orden de las Jerónimas, donde tomó el hábito ya como Sor Juana Inés de la Cruz en 1669. Al interior de su celda, guardaba con recelo más que fanático ¡Alrededor de 4mil volúmenes de las más variadas disciplinas y campos del saber!

Sor Juana Inés de la Cruz también fue conocida por sus dos sobrenombres: “El Fénix de América” y sobre todo por el de “La Décima Musa” debido a la calidad de su extensa obra, que sacudió al mundo literario de su tiempo, mismo que la colocó en un muy merecido lugar junto a las nueve musas que inspiraron las ciencias y las artes de la tradición helena.

En su honor se dan designado espacios de lectura con su nombre, como la Biblioteca Pública Regional Sor Juana Inés de la Cruz, en el municipio de Tulancingo de Bravo, Hidalgo. 

¡Una mujer admirable! Déjanos tu opinión al respecto en los comentarios y no te pierdas los próximos episodios de Ventana Educativa. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *