22 enero, 2019

Las Islas Galápagos

Conformado por más de 100 islotes y 22 islas, este gran archipiélago fue la inspiración para una de las más importantes teorías científicas: el origen de las especies. A primera vista, más que un paraíso, parece un lugar zarandeado por la naturaleza: tierras chamuscadas por el efecto de la constante actividad volcánica, paisajes inhóspitos, fauna y flora salvaje que ha sobrevivido a los eternos ríos de lava. Belleza, misterio y fuego es lo que las describe.

Podemos adivinar porque en el siglo XIX, cuando Charles Darwin arribó a las Islas Galápagos, escribió en su diario de viaje que se sentía amenazado por la presencia de iguanas yaciendo por doquier, incluso las nombró como “guardianes del Infierno, almas condenadas o crías de dragones”.

Las islas parecen pedazos de piedra volcánica regados al azar en un mar donde confluyen tres corrientes oceánicas y que permiten al turista disfrutar el paisaje de leones marinos, pingüinos, mantarrayas, tortugas y aves marinas y peces de todas las formas y tamaños. Se considera que de las especies que habitan en las Galápagos, una de cada cuatro sólo existe en su territorio.

A pesar de su agreste aspecto, en las Islas se puede disfrutar de una convivencia amable entre especies: los pingüinos, tiburones ballena y cabezas de martillo nadan pacíficamente entre los peces, sin molestarlos. Hasta el homo sapiens puede chapotear tranquilamente en estas aguas.

Por estas razones y muchas más, el Gobierno ecuatoriano en colaboración con la Estación de Investigación Charles Darwin, convirtieron en santuario gran parte de las Islas Galápagos antes de declararlo Parque Nacional. Así que cerca del 90% de su territorio se encuentra protegido del más peligroso depredador: la raza humana.

El turista deseoso de aventuras, puede visitarlas mediante un crucero o un tour terrestre o de buceo que ofrecen las agencias. La mayoría de estos viajes tienen una duración entre 4 y 15 días. Las mejores excursiones a Galápagos son las que duran al menos 6 días.

Algunas de las islas que es recomendable conocer son la Española donde arriban miles de piqueros de patas azules y albatros ondulados para anidar; la playa de la Floreana tiene una arena tan fina que es como caminar sobre harina mientras se disfruta el rosado paisaje que ofrecen los flamencos; en Santa Cruz, nadan tiburones, rayas y tortugas marinas entre los laberintos de manglares y son un reto para los que gustan del buceo.

Las Islas Galápagos es un destino diferente, enigmático y, sin duda, inolvidable para el turista que dispuesto a la aventura.

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