22 febrero, 2019

Los mensajes de las estrellas

Desde la prehistoria, los hombres miraban hacia el cielo buscando respuestas a sus problemas cotidianos. La formación y resplandor de las estrellas eran la señal para saber cómo sería el clima, cuáles eran los tiempos de siembra o cosecha y cuándo era apropiado pescar o cazar. 

En Babilonia, en el año 2000 a.C., nace una nueva forma de conocimiento: la astrología. Esta cultura dejó testimonio de los resultados de sus observaciones, principalmente de Venus, en una serie de textos conocidos como Enuma Anu Enlil donde auguran una gran variedad de fenómenos atmosféricos con algunos comentarios explicativos que le permitían al rey vaticinar el porvenir de su pueblo. Por su parte, los persas también buscaron en los movimientos celestes, la explicación a determinadas situaciones terrenales en el año 410 a. C. También hay que recordar el Zodiaco de Dendera,  en el Antiguo Egipto, que fue esculpido en el templo de Hathor y que actualmente lo podemos admirar en el Museo de Louvre.

Como podemos ver, la astrología se ha nutrido de muchas culturas, pero fueron principalmente los griegos quienes la estructuraron de la manera en que hoy la conocemos. 

Las creencias astrológicas han influido en numerosos aspectos de la historia humana, incluyendo su cosmovisión. Por ejemplo, en la Europa Medieval los escritores utilizaban el simbolismo astrológico en la literatura como en la Divina Comedia donde los siete pecados capitales corresponden a los siete planetas clásicos de la astrología.

En el siglo XX, la astrología se hizo popular y consiguió consumidores gracias a productos como los horóscopos en los periódicos. La astrología tradicional considera  que la personalidad y el destino de cada hombre viene determinado por su signo zodiacal. Esta explicación resulta alentadora para millones de personas que consultan libros sobre astrología o acuden a expertos para conocer su carta astral. De esta manera nuestro futuro en cuanto al amor, el dinero o la salud, no sólo está en nuestras manos, sino también está escrito en las estrellas.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *