30 abril, 2019

Oscuros secretos

Tal vez pienses que en esta época donde vivimos saturados de información de todo tipo, no hay secretos que se puedan guardar, sin embargo,  esta cortina de conocimiento que nos baña puede representar un nuevo oscurantismo.

La comunicación es indispensable en toda sociedad y pese a que lo deseable es que fluya constantemente para que todo funcione, hay oscuros intereses de algunos pocos que no permiten que esto suceda con un fin particular: el control del poder.

Estas tenebrosas figuras que no permiten que los ciudadanos estén informados, no siempre han estado asociadas a una religión, como el caso de Galileo Galilei, quien fue censurado por la Santa Inquisición, también las políticas del nazismo y en general, todas las tendencias dictatoriales tienen estas prácticas.

El oscurantismo representa básicamente a la Edad Media, cuando Europa estaba  regida por los preceptos ideológicos del papado y enjuiciaba todo aquello que iba en contra de la fe católica.

En el caso del nazismo, los intereses políticos y las teorías raciales propuestas en textos como “Los protocolos de los sabios de Sión”,  dieron pretexto al fascismo hitleriano para irrumpir en la soberanía de muchas naciones con el fin de imponer la superioridad aria. En este caso, el órgano represor de su régimen era la Gestapo que sembraba terror a través de la persecución y la represión en sus campos de exterminio.

El objetivo del oscurantismo es desacreditar y desaparecer a lo diferente, a lo extraño, a lo que confronta o simplemente cuestiona los criterios de los que gobiernan una nación. El oscurantismo combate el acceso a la información, reprime a los librepensadores, ata a la educación para que el orden político-social no cambie, no se transparente, no se modifique. 

Por todo lo anterior es que las dictaduras son el germen de todo lo que representa justicia, equidad y desarrollo social y desafortunadamente, hay naciones que siguen sumergidas en este sistema. 

Es indispensable que todos estemos al pendiente de lo que sucede en nuestro entorno, que veamos diversos puntos de vista y que revisemos que tan veraz es la información que nos están dando, porque no todo lo que nos ofrecen está comprobado científicamente ni todo proviene de una fuente confiable. Hay que salir del oscurantismo.

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