2 noviembre, 2018

¡Ponte las pilas por el planeta!

¡Hola!

Todos los días y sin parar debemos cumplir con nuestra tarea de salvar a la Tierra pues hay muchas personas que creen que el cambio climático y el calentamiento global son fenómenos que ocurren muy lejos de aquí, como si tuvieran lugar en otro planeta.

Te juro que me gustaría que este fuera un texto amarillista que busca propagar alarma entre todos los que lo leen pero desgraciadamente te estoy contando la realidad de lo que ocurre en nuestras ciudades, dentro de nuestras comunidades y en nuestro hogar mismo.

Por ejemplo: desde que tenemos uso de razón empleamos las baterías para utilizar cualquier objeto electrodoméstico como el control remoto, nuestros juguetes, el reloj de la pared, entre muchos otros. Tristemente nos estamos dando cuenta, muy tarde, que los elementos con los que fabrican las pilas son altamente tóxicos para la salud del planeta y la nuestra propias.

¿No me crees?

Las pilas ácidos, que se parecen mucho a las que compramos con poco dinero y que no tienen una marca registrada o definida contienen, entre sus muchos tóxicos, un compuesto químico llamado cloruro de amonio, el cual ocasiona convulsiones, confusión mental, irritabilidad, somnolencia y hasta náuseas y vómitos.

Las pilas alcalinas que son muy buenas porque su durabilidad es extensa tienen una gran contraindicación, pues entre sus elementos de fabricación está el hidróxido de sodio que cuando está presente cerca de las personas provoca ulceración de fosas nasales, irritación de la piel, ojos y vías respiratorias y neumonía.

Por último, las baterías de dióxido de litio contienen dióxido de manganeso, compuesto químico que ocasiona coágulos de sangre, problemas de la piel, bajos niveles de colesterol y destrucción de los huesos, por solo mencionar algunos daños a la salud.

Obviamente la simple exposición a una batería no te va a ocasionar todos estos efectos nocivos a la salud sino  que puedes experimentarlos ante el contacto frecuente, lo cual no es difícil de que suceda, pues todos los días entramos en contacto con al menos una pila.

¡Dale la vuelta a este problema! En realidad es muy difícil dejar de usar este auxiliar de la vida diaria, sin embargo podemos tomar acción con acciones simples como preferir emplear energía eléctrica (entre más mejor), usar baterías reciclables, reunir todas las baterías gastadas y depositarlas en contenedores especiales.

Hay que ponernos las pilas y entremos en acción, estamos en una emergencia planetaria que necesita de nuestra colaboración

Con afecto

Sam

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *