16 noviembre, 2018

¿Qué sería del mundo sin agua?

Donde hay agua, hay vida. Por eso las antiguas civilizaciones prosperaron en lugares donde este elemento natural se concentraba en grandes cantidades. Lagos, mares, ríos y lagunas fueron testigos del desarrollo urbanístico de la humanidad. Por mucho tiempo dimos por hecho que el agua estaría disponible siempre que la necesitáramos. Sin embargo, la realidad es otra, el agua es un recurso no renovable y nos lo estamos acabando.

Según investigaciones realizadas por Nestlé, y filtradas en internet por WikiLeaks, si continuamos utilizando el agua de la misma manera en 2025 un tercio de la población mundial tendrá problemas de escasez de agua potable y para el 2050 la situación será catastrófica o, incluso, irreversible.

Como ya ha sucedido en la Ciudad de México, los gobiernos del mundo tomarían como principal medida el cortar los suministros de agua en las grandes ciudades. Esto incrementaría el precio de los servicios y del agua potable. Enfermedades como la acidez estomacal, la artritis, el asma, la colitis, la depresión, el dolor de espalda y la migraña, serían cada vez más recurrentes. También se cree que, en casos extremos, el gobierno podría llegar a cobrar por oxígeno. Además de que ecológicamente también habría afectaciones. Existiría deforestación por falta de un regado natural, además de que aumentarían considerablemente el número de incendios forestales, como los ocurridos en California. También incrementaría el efecto invernadero, descongelando los polos, aumentando los niveles del mar y provocando inundaciones en las costas y sequías en las zonas más áridas.

Quedarnos sin agua causaría, muy probablemente, la extinción de la mayoría de especies del planeta. Recordemos que la corteza terrestre está ocupada en un 70% por agua y de ella dependen acciones vitales para la vida como la generación de oxígeno, la siembra y la hidratación.

Se estima que los seres humanos podemos vivir sin comida por 2 meses aproximadamente, sin embargo sólo resistiríamos 5 días sin tomar agua, ya que ésta limpia las toxinas del cuerpo y mantiene humectados los órganos esenciales para que puedan funcionar. Otro grave problema que enfrentamos es que únicamente el 3% del agua del planeta es dulce y, por lo tanto, potable. Aunque se quisieran hacer procedimientos para purificar el agua salada, se requeriría de un gran presupuesto, tiempo y no sería una solución real porque también afectaría el ecosistema de  las especies marinas.

Pero no veamos esto como un escenario apocalíptico. Hay que tomar la oportunidad de corregir desde ahora el rumbo que hemos tomado y ahorrar la mayor cantidad de agua que podamos. Las pequeñas acciones cuentan mucho. Tú también puedes ayudar al planeta siguiendo varias medidas preventivas como ser más cuidadoso al bañarte, hasta no dejar la llave abierta cuando lavas los platos. Los pequeños cambios pueden hacer la diferencia, aprende más sobre el cuidado del planeta visitando nuestros blogs.

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