26 noviembre, 2019

Razones por las cuales cometemos faltas de ortografía

Cuando aprendemos a escribir a temprana edad es común que nos hagan hacer planas para aprender a escribir correctamente ciertas palabras. Aún así, solemos equivocarnos y confundir sonidos y letras, pero, ¿sabes a qué se debe esto? No deberías sentirte avergonzado ya que cometer errores ortográficos (de vez en cuando) es más común de lo que crees y te queremos explicar porqué.

Si bien muchas veces las faltas de ortografía están asociadas a la falta de atención o poca retención, pueden estar relacionadas también a otros factores entre los que se encuentran: 

Trastornos asociadas con las faltas de ortografía

Dentro de los más comunes se encuentra la disortografía o la disgrafía disléxica, en esta a la persona le resulta difícil asociar la escritura de las palabras con el código escrito y las normas ortográficas; es decir, tiene problemas para reconocer, comprender y reproducir los símbolos escritos, por lo que comete constantemente una serie de errores ortográficos. Esta enfermedad es normalmente detectada a temprana edad. Dentro de los errores más comunes que se llegan a cometer cuando se padece se encuentran: la rotación de letras similares, el cambio de letras por otras similares en pronunciación, inversiones o reversiones de palabras, entre otras. 

Los trastornos de la escritura son normalmente identificados a temprana edad.

La automatización

¿Has oído decir que la buena ortografía se logra practicando? Pues una buena parte de esto es cierta, ya que nuestro cerebro tiende a automatizar y prestar menos atención a tareas que considera más simples, como respirar, parpadear e incluso escribir. En el caso de la escritura, nuestro cerebro trata de convertir las letras en palabras y las palabras en frases, para así dedicar más atención al mensaje. Por ello muchas veces, cuando escribimos bajo la influencia de las emociones puede ser más común que cometamos más faltas de ortografía.

Podemos mejorar nuestra ortografía por medio de la repetición escrita de palabras.

La recepción de la información

Cuando estamos recibiendo un mensaje, combinamos la información sensorial y la información referente a expectativas para poder extraer significados y captar mejor el mensaje. 

De manera contraria, cuando nosotros intentamos emitir un mensaje, ya sabemos lo que queremos decir y esperamos que el significado esté ahí, sin prestar atención a las partes que hacen falta porque nuestro cerebro autocompleta inconscientemente estas partes y de nuevo interviene la automatización

Es en esta etapa cuando solemos escribir palabras con letras en el orden equivocado, como por ejemplo “elefnate” en lugar de “elefante” como las primeras y las últimas letras de la palabra se encuentran en el orden correcto, nuestro cerebro autocompleta la palabra y pasa por alto las letras que van en medio, esto explica porqué cuando escribimos con prisa tenemos mayor número de faltas ortográficas.

Memoria de corto plazo

Cuando una palabra no se escribe de la misma manera en la que se pronuncia, la memoria a corto plazo entra en juego para recordar la manera en que las palabras son escritas. Este es el caso de las palabras homófonas, que son las que fonéticamente son parecidas, pero son escritas de manera diferente, como el caso de “vaya”, “baya” y “valla” que fonéticamente son similares pero su forma escrita difiere la una de la otra. Para resolver esta situación la mejor ayuda que podemos encontrar para dominar la escritura de estas palabras, es la lectura, ya que entre más nos encontremos con una palabra mientras leemos, más se nos facilitará escribirla en futuras ocasiones. 

La memoria a corto plazo juega un papel importante en la escritura y la buena ortografía.

La escritura es una tarea exigente

De acuerdo con Tom Stafford, experto en los errores ortográficos de la Universidad de Sheffield (Reino Unido), el transmitir ideas por medio de la escritura es una tarea muy difícil que puede resultar abrumadora para nuestros cerebros, el expresarnos de manera correcta suele ser más difícil al momento de escribir. 

Siempre es bueno realizar ejercicios que nos permitan mejorar nuestra ortografía y en algunos casos, el repetir y hacer planas de palabras que se nos dificultan suele ser la mejor solución. Al mismo tiempo, leer sin lugar a dudas es otra de las grandes soluciones, ya que no solamente vamos incrementando nuestro vocabulario, sino que además nuestro cerebro va asociando la correcta escritura de las palabras.

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