23 mayo, 2019

¿Se puede llegar al final del arcoíris?

Cuenta una leyenda irlandesa que al si llegas al final del arcoíris te encontrarás con una gran olla llena de monedas de oro y resguardada por un duende ingenioso y mágico. El duende se burla de todo aquel que intente hacerse de la olla ya que su deber es evitar que el tesoro caiga en las manos equivocadas.

Así como esta leyenda, existen otras en diferentes culturas relacionadas al arcoíris, el cual siempre ha estado vinculado con la magia y la imaginación. Sin embargo, si hablamos científicamente, ver los diferentes colores en el cielo no es más que un fenómeno óptico y meteorológico que se produce por la refracción que ocurre cuando los rayos del sol atraviesan pequeñas gotas de agua contenidas en la atmósfera terrestre.

Para que se logre entender mejor qué es lo que en verdad sucede con este fenómeno natural, aquí dejamos 10 curiosidades sobre los arcoíris.

1.- No puedes ver todos los colores del arcoíris

Generalmente consideramos que los arcoíris tienen 7 colores: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta. No obstante, este fenómeno en realidad cuenta con infinidad de colores, ya que más de un millón de colores forman el efecto de degradado. El problema es que el ojo humano es incapaz de apreciar tal cantidad de colores por lo que sólo lo limitamos a 7, aunque en algunas culturas llegan a describir hasta 9 colores.

2.- Dos personas no pueden ver el mismo arcoíris

Aunque no lo parezca, dos personas pueden estar una al lado de otra y mirando a la misma dirección pero no podrían ver el mismo arcoíris. Esto se debe a que las gotas de agua por las que pasa la luz están en constante movimiento, por lo que la refracción es distinta en cada momento dependiendo del lugar desde el que se le observe. Es decir, el aspecto de un arcoíris siempre dependerá de la posición exacta del sol y la del observador.

3.- El cielo está más oscuro por encima del arcoíris

Esto se debe a que las gotas expulsan rayos de luz que se van superponiendo para crear el arcoíris y ese efecto luminoso hace que el cielo se vea con mayor claridad por debajo.

4.- Los arcoíris rara vez aparecen a medio día

Para que un arcoíris sea posible, se necesitan varias condiciones además de que llueva y haya luz de día. También se requiere que el sol se encuentre con una inclinación de 42º o menos por encima del horizonte. Cuanto más abajo esté el sol, más visible serán los colores. Por eso es difícil que ocurra a medio día y es más frecuente verlos cerca de anocheceres o amaneceres.

5.- Existen arcoíris nocturnos

En inglés son conocidos como moonbows y se producen cuando la luz reflejada por la luna llena, o casi llena, golpea a las gotas o la humedad del ambiente. Este fenómeno puede verse únicamente si el cielo está despejado y suelen ser más claros que los tradicionales ya que sus colores son mucho más difíciles de ver.

6.- Es imposible llegar al final del arcoíris 

Como se comentó anteriormente las radiaciones que forman el fenómeno dependen de la distancia y del ángulo en el que se encuentre el observador. Si la persona se mueve, el arcoíris se mueve con él es por eso que se vuelve imposible ver el pie del arcoíris o su inicio o final.

7.- Se puede observar un arcoíris circular

El arcoíris es en realidad un círculo, cuyo centro se le conoce como el punto anti solar, que es el punto que se encuentra exactamente al lado contrario del sol. Sin embargo, no se puede ver todo el círculo creado ya que la tierra interfiere, es por eso que sólo alcanzamos a ver un arco o un semicírculo cuando el fenómeno ocurre cerca de la puesta del sol. Pero si una persona mira en las alturas y tiene el sol a sus espaldas, podrá observar un círculo completo.

8.- Hay dobles y triples arcoíris

En algunas circunstancias, un arco puede ir acompañado de uno o dos arcoíris más, pero estos aparecen de manera inversa al primero, es decir, rojo en el exterior y violeta en el interior. Esto se debe al reflejo de la luz entre las gotas, lo cual también causa que el segundo arcoíris sea más claro.

9.- Es posible crear un arcoíris

Al momento de estar regando el jardín y dar una tenue pero constante rociada de agua, se puede formar un pequeño arcoíris. Simplemente se necesitan las gotas de agua y un buen reflejo del sol. Es por eso que los arcoíris también se forman en las fuentes o en las cascadas.

10.- Puedes desaparecer un arcoíris

Como se mencionó anteriormente, el arcoíris es un efecto óptico por lo cual, si engañas a tus ojos puedes dejar de verlo. Un ejemplo muy curioso es cuando una persona utiliza sus lentes de modo vertical o inclina su cabeza lo suficiente. Esto sucede porque este tipo de lentes fueron creados para bloquear la luz que se refleja en las superficies horizontales y que es bastante deslumbrante. La luz que crea los arcoíris rebota de la misma manera en las gotas de agua, por lo tanto está polarizada. Si se voltean los lentes el cristal bloquea las radiaciones y hace desparecer al arcoíris.

Estos son sólo algunos datos sobre uno de los fenómenos naturales que sorprenden por su belleza y unicidad. ¿Qué más descubrimientos hay por hacer sobre los arcoíris? Eso le toca responderlo a la ciencia, pero se pueden conocer otros aspectos más simbólicos estudiando las diferentes interpretaciones que le daban las culturas a este hecho natural.

 

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